Protección del bronce

La corrosión de los elementos metálicos es un proceso que normalmente se manifiesta desde las superficies exteriores hacia el interior del objeto. El objetivo es detener los procesos corrosivos; con estas películas protectoras el resultado es más eficaz, puesto que se consigue aislar las piezas del medio con la aplicación de las capas protectoras que sellan.


Para conseguir este objetivo, las capas sintéticas agregadas a las superficies metálicas deben resultar estables e inertes.

También se les exige una garantía de durabilidad, reversibilidad y que no interfieran u oculten con su aspecto el de la superficie original. Al contrario que en la consolidación de otros materiales porosos, los protectores metálicos deben obturar poros, grietas, fisuras y microfisuras para garantizar el aislamiento del metal con el medio ambiente.

INCRAL 44 se utiliza para la protección de obras en bronce y otras aleaciones de cobre. Es un barniz protector a base de resina acrílica con aditivos antioxidantes, en solución con disolventes orgánicos, utilizado para la protección de obras en bronce y otras aleaciones de cobre. Se ha aplicado con brocha de pelo suave en dos capas sucesivas e incluso tres en zonas puntuales.

Esta entrada fue publicada en Diario de restauración y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.