Hacia una nueva visión de la cruz.

Las catas están determinando un revestimiento pictórico industrial con un grosor importante. Ello ha ocasionado que se hayan abultado y redondeado formas. Esta deformación junto a la oscuridad de los tonos empleados nos distorsionaba la visión que teníamos de la Cruz, pues aunque apreciábamos una yuxtaposición de distintos elementos, no lográbamos advertir sus formas, sus huecos, sus luces y sombras.

La restauración recuperará los valores plásticos de la cruz determinados por los entrantes y salientes que producen la voluptuosidad de las formas que poseen los distintos motivos ornamentales que la cubren.

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